Por Javier Nones , el miércoles, 10 de octubre de 2012 | Etiquetas: internet , laptop
Ayer atravesé una situación un tanto fastidiosa al ver que mi laptop no se conectaba a internet, a pesar de que todo parecía estar bien. Por más cosas que hice, y a pesar de mi modesto conocimiento en este aspecto, no pude lograr conectarme a internet. Solucionar esto requirió hacer algo extremadamente sencillo...
Mi laptop es una sencilla Toshiba Satellite, que fue con la que lidié el día de ayer. En la tarde estuve trabajando correctamente en internet, justamente escribiendo un poco en este blog. La plegué y la dejé hasta la noche. Al volver, me dí cuenta que el icono de la conexión inalámbrica mostraba un signo de admiración amarillo, indicando que algo estaba mal y que no tenía acceso a internet.
Pues, como cualquiera, empecé por pensar que era necesario reiniciar el módem (que, de paso, se trata de un módem de CNT, mi proveedor de internet vía ADSL). Ni dos reinicios fueron suficientes para solucionar el problema. Pensé que no estaba allí el inconveniente, porque ni siquiera podía acceder a la página de configuraciones del mismo. Intente hacer ping hacia la IP del módem y no obtenía ninguna respuesta. Limpie las conexiones disponibles en mi laptop, reinicie el adaptador de red, y varias cosillas más sin resultado alguno. Incluso llegué a sospechar que había un problema con la tarjeta de red de mi laptop, pero, era difícil de creer puesto que se trata de una laptop relativamente nueva. Lo peor era que, en mi computador de escritorio si tenía internet; ésta estaba conectada a través del mismo módem, aunque, mediante cable.
Estaba empezando a fastidiarme. De pronto creí que podía ser necesario hacer un reinicio. No me gustaba la idea porque, al tratarse de un problema que, en otra situación podía haberlo resuelto enseguida, me hubiera tardado más en reiniciar que en solucionar. Pero lo hice y... voilá! Pude conectarme a internet al instante.
Cuando se trata de computadores y, en realidad, de cualquier dispositivo con un sistema operativo, una de las cosas que debe estar en nuestra mente siempre que surge un problema e intentamos solucionarlo es REINICIAR.
Así que, si tu portátil no se conecta a internet, o incluso tu computador de escritorio, a pesar de que todo parece estar bien, puedes intentar reiniciar para ver si el problema es ese.
